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Primer Misterio Glorioso
La Resurrección de Jesús

Pasado el sábado, al rayar el alba, el primer
día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro.
De pronto hubo un gran terremoto, pues un ángel del Señor bajó del cielo, se
acercó, hizo rodar la losa del sepulcro y se sentó en ella. Su aspecto era
como un rayo, y su vestido blanco como la nieve. Los guardias temblaron de
miedo y se quedaron como muertos. Pero el ángel, dirigiéndose a las mujeres,
les dijo: "No temáis; sé que buscáis a Jesús, el crucificado. No está aquí.
Ha resucitado, como dijo. Venid, ved el sitio donde estaba. Id en seguida a
decir a sus discípulos: Ha resucitado de entre los muertos y va delante de
vosotros a Galilea. Allí le veréis. Ya os lo he dicho".
(Mt 28, 1-7)
Breve pausa de reflexión. Padre Nuestro, 10
Ave María (meditando el misterio), Gloria.
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados,
líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas,
especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
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Segundo
Misterio Glorioso
La Ascensión de Jesús al Cielo

Dicho esto, lo vieron subir, hasta que una
nube lo ocultó a su vista. Ellos se quedaron mirando fijamente al cielo
mientras él se iba, cuando se les aparecieron dos hombres vestidos de
blanco, que les dijeron: "Galileos, ¿qué hacéis ahí mirando al cielo? Este
Jesús que acaba de subir al cielo volverá tal como lo habéis visto irse al
cielo".
(He 1,9-11
Luego les dijo: A esto me refería cuando,
estando aún con vosotros, os anuncié que todo lo que está escrito acerca de
mí en la ley de Moisés, en los libros de los profetas y en los salmos,t
tenía que cumplirse. Luego Jesús los llevó fuera de la ciudad, hasta
Betania,b y alzando las manos los bendijo. 51 Y mientras los bendecía se
apartó de ellos y fue llevado al cielo. (Lc, 24, 44; 50-51)
Breve pausa de reflexión.
Padre Nuestro, 10 Ave María (meditando el
misterio), Gloria.
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados,
líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas,
especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
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Tercer
Misterio Glorioso
La Venida del Espíritu Santo

Desde el llamado monte de los Olivos, los apóstoles regresaron a
Jerusalén. La distancia era corta: precisamente la que la ley permitía
recorrer en sábado.l 13 Al llegar a la ciudad subieron al piso alto de
la casa donde estaban alojados. Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés,
Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago hijo de Alfeo, Simón el Celote
y Judas hijo de Santiago.m 14 Todos ellos, junto con algunas mujeres, y
con María la madre de Jesús y los hermanosn de él, se reunían siempre
para orar. (He 1, 12-14)
Al llegar el día de pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar.
De repente un ruido del cielo, como de viento impetuoso, llenó toda la casa
donde estaban. Se les aparecieron como lenguas de fuego, que se repartían y
se posaban sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo
y comenzaron a hablar en lenguas extrañas, según el Espíritu Santo les movía
a expresarse. (He 2,1-4)
Breve pausa de reflexión.
Padre Nuestro, 10 Ave María (meditando el misterio), Gloria.
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
misericordia.
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Cuarto
Misterio Glorioso
La Asunción de María al Cielo

Desde ahora me llamarán dichosa todas las
generaciones, porque el todopoderoso ha hecho conmigo cosas grandes.
(Lc 1,48-49)
Breve pausa de reflexión.
Padre Nuestro, 10 Ave María (meditando el
misterio), Gloria.
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados,
líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas,
especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
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Quinto
Misterio Glorioso
La Coronación de María Santísima

Apareció en el cielo una gran señal: una
mujer envuelta en el sol como en un vestido, con la luna bajo sus pies y
una corona de doce estrellas en la cabeza. La mujer estaba encinta y
gritaba por los dolores del parto, por el sufrimiento de dar a luz.
Luego apareció en el cielo otra señal: un gran dragón rojo que tenía
siete cabezas, diez cuernos y una corona en cada cabeza. Con la cola
arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo y las lanzó sobre
la tierra. El dragón se detuvo delante de la mujer que iba a dar a luz,
para devorar a su hijo en cuanto naciera. Y la mujer dio a luz un hijo
varón, que ha de gobernar a todas las naciones con cetro de hierro.d
Pero arrebatando a su hijo, lo llevaron ante Dios y ante su trono; y la
mujer huyó al desierto, donde Dios le había preparado un lugar en el que
fuera alimentada durante mil doscientos sesenta días.
Después hubo una batalla en el cielo:
Miguel y sus ángeles lucharon contra el dragón. El dragón y sus ángeles
pelearon, pero no pudieron vencer, y ya no hubo lugar para ellos en el
cielo. Así pues, el gran dragón fue expulsado, aquella serpiente antigua
que se llama Diablo y Satanás y que engaña a todo el mundo. Él y sus
ángeles fueron lanzados a la tierra. (Ap 12, 1-9)
Ordenó matar a filo de espada a Santiago, el hermano de Juan, y como
vio que esto había agradado a los judíos, hizo apresar también a
Pedro. Esto sucedió en los días de la fiesta en que se come el pan
sin levadura. (He 12, 2-3)
Breve pausa de reflexión.
Padre Nuestro, 10 Ave María (meditando el
misterio), Gloria.
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados,
líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas,
especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria por las
intenciones del Papa.
Salve.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del
Espíritu Santo. Amén.
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