Madrid, 4 de abril de 2008 (ACI
Prensa) - El Obispo de Huesca y Jaca, Mons.
Jesús Sanz Montes, afirmó en su carta pastoral de esta semana que "sólo
donde hay familia habrá vida, y sólo donde hay vida nuestro mundo tendrá
esperanza".
El Prelado de esta provincia al norte de España afirmó que "la ley del
aborto debe ser abolida" y exhortó a crear "una nueva cultura donde las
familias acojan y promuevan la vida".
Mons. Sanz subrayó que "ningún católico, ni en el ámbito privado ni público,
puede admitir en ningún caso prácticas como el aborto, la eutanasia o la
producción, congelación y manipulación de embriones humanos". Invitó
asimismo a los fieles a rezar para que el Señor "ilumine la conciencia de
los políticos".
Destacó que los últimos avances científicos muestran con claridad y "cada
vez con más fuerza que desde la fecundación tenemos una nueva vida humana,
original e irrepetible, con una historia y un destino únicos".
El Obispo de Huesca y de Jaca recordó finalmente las palabras del Siervo de
Dios Juan Pablo II que definen el aborto como "una gravísima violación del
orden moral", como también la declaración de los obispos españoles de la
Subcomisión episcopal para la familia y la defensa de la vida, quienes
afirmaron que "la sociedad española se ha sentido conmovida por ciertas
prácticas abortivas y la crueldad de los medios utilizados para ocultarlas".