Lima, 11 de abril de 2008 (ACI
Prensa) - En una carta enviada a las
principales agencias católicas de ayuda internacional, diez obispos de nueve
circunscripciones eclesiásticas del centro y sur andino del Perú advirtieron
que no avalan el surgimiento de "Isaías", una asociación de sacerdotes y
religiosos disidentes que causa confusión entre los feligreses de las zonas
más pobres del país.
Los obispos de Cuzco, Arequipa, Tacna, Puno, Abancay, Chuquibamba, Juli,
Sicuani y Ayaviri denunciaron que "hace algunos meses, en la zona del sur
andino, ha comenzado a formarse una asociación de nombre ‘Isaías’ (Instituto
Sur Andino de Investigación y Acción Solidaria), que afirma querer
‘contribuir al fortalecimiento de la fe de comunidades cristianas que están
en el Sur Andino" y ‘ser un espacio de encuentro y articulación de personas,
comunidades, grupos sociales e instituciones para la reflexión y celebración
de la fe en Cristo’".
Los prelados aclararon que la asociación en cuestión "nace por iniciativa de
algunos sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos provenientes de diversas
jurisdicciones eclesiásticas del sur y del centro del Perú, pero no cuenta
con personería jurídica eclesiástica ni su creación ha sido informada a los
Obispos respectivos".
"Según hemos podido constatar la institución de nombre ‘Isaías’ viene
manteniéndose al margen de los Obispos del lugar, buscando además perpetuar
una línea de formación teológica y pastoral que lleva en sí una perspectiva
de disenso con el magisterio de la Iglesia, con la que no podemos estar de
acuerdo ni podemos avalar", advirtieron.
Asimismo, lamentaron "que una obra de esta naturaleza sea promovida por
iniciativa de algunos sacerdotes, religiosas y laicos de nuestras Iglesias
particulares, que si bien son pocos, causan confusión en los fieles".
Los obispos igualmente lamentaron "que estos hermanos nuestros quieran
mantenerse al margen del espíritu de comunión con sus Pastores, el cuál
están llamados a vivir por su mismo estado de vida, convirtiéndose de esta
forma en ocasión de sufrimiento tanto para los Obispos como para todo el
Pueblo de Dios".
Los prelados finalmente solicitan a las agencias que no acepten "financiar
las actividades de esta agrupación que contradice el pensar y sentir de los
legítimos pastores".