Vaticano, 22 de junio de 2008
(ACI Prensa) - El Presidente
del Pontificio Consejo Justicia y Paz, Cardenal Renato Martino, recordó que
la Iglesia "no hace política pero expresa su punto de vista sobre los temas
concretos", como el derecho a la vida, la libertad religiosa y la familia.
Así lo indicó en el seminario internacional promovido por su dicasterio y
que lleva como título "La política, forma exigente de la caridad". En su
intervención, informa L'Osservatore Romano, el Cardenal precisó que "toda
acción humana para ser verdaderamente humana debe estar basada en la ley
natural, una ley común para todos los hombres cuyos principios no son en
vano etiquetados como católicos".
Tras describir a la Iglesia como "escuela de solidaridad para la comunidad
política", el Purpurado destacó que "en el mensaje de Cristo anunciado por
la Iglesia la comunidad humana puede encontrar la fuerza para amar al
prójimo como a sí mismo, para combatir todo lo que es contrario a la vida,
para admitir la igualdad fundamental de todos, para luchar contra toda forma
de discriminación, para superar una ética puramente individualista".
Tras resaltar que la primera contribución de la Iglesia a la política es la
promoción del sentido de la dignidad trascendente de la persona humana, el
Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz criticó el concepto de la
laicidad como la exclusión de la religión de la vida política y social, y
recordó que el catolicismo no podrá nunca renunciar al rol público de la fe.
Al hablar del pluralismo democrático, el Cardenal Martino comentó que "los
derechos individual y egoístamente reivindicados, fuera de la verdad,
solidaridad y responsabilidad, atentan contra la misma democracia e
introducen elementos de fragmentación y de contraposición".