Mexico, 25 de marzo de 2008 (ACI
Prensa) - El Instituto Nacional de Estadística
Geográfica e Informática (INEGI) de México indicó que aunque la mayoría de
los mexicanos son católicos cada día son más los que "se refugian en nuevos
movimientos mercantilistas, como Pare de Sufrir", pero "el grupo que más
rápido gana terreno es el de los sin Dios" (ateos).
En un reciente informe, el INEGI señala que anualmente los ateos crecen en
un 5,2 por ciento, mientras que los católicos crecen en 1,7 por ciento.
Los mexicanos "se involucran cada día más en los nuevos movimientos
religiosos que están ganando terreno en el mercado de la fe, principalmente
en las zonas rurales, urbanas marginadas y en las comunidades indígenas",
afirma el estudio, que revela que "estos fieles presentan dos
características: porcentajes considerables de analfabetismo e ingresos
menores a los tres salarios mínimos".
En los católicos "en realidad no existe un compromiso con la fe que
predican", se han convertido en fieles light que solo participan de bautizos
o matrimonios, pero no de las Misas dominicales, así lo atestigua un
reciente estudio realizado por el Instituto Mexicano de Doctrina Social
Cristiana.
Los domingos "asisten a Misa 10 millones 704 mil católicos, a cerca de nueve
mil 906 parroquias, capillas y templos del país, es decir en promedio hay
200 feligreses" en cada celebración Eucarística dominical.
Por su parte catedrático del Instituto de Investigaciones Sociales, José
Suárez, indicó que grupos religiosos como la iglesia universal del Reino de
Dios, conocida como ‘Pare de sufrir’, tienen éxito "porque ofrecen lo que no
ha podido dar el mundo sociopolítico, que es acabar con el sufrimiento de la
gente".
En México se devoluciona hacia el "primitivismo religioso" y como el país
vive un periodo de decadencia en todos los contextos, también éste se
experimenta en el religioso, destacó Alejandro Tomasini Bassols del
Instituto de Investigaciones Filosóficas.
"De una vida espiritual se ha pasado a un negocio, que revela el grado de
desesperación de mucha gente, de la necesidad de creer cuando las
instituciones ya no cumplen con su función", acotó.