Vaticano, 16 de junio de 2008
(ACI Prensa) - El Papa
Benedicto XVI se encontró ayer en la tarde en la Catedral de San Lorenzo de
Brindisi con los sacerdotes, diáconos y seminaristas de esa región italiana.
En su discurso pidió a los presbíteros ser "modelos de oración, maestros de
oración".
Dirigiéndose en particular a los sacerdotes, el Santo Padre afirmó que para
que su fe fuera "fuerte y vigorosa" era necesario "alimentarla con una
oración asidua". "Tenemos que convencernos de que el momento de la oración
es el más importante en la vida del sacerdote, aquel en el que actúa con más
eficacia la gracia divina, dando fecundidad a su ministerio. Rezar es el
primer servicio que hay que ofrecer a la comunidad", indicó.
Tras manifestar su alegría por la inauguración del nuevo seminario
arzobispal -que llevará el nombre de Benedicto XVI-, el Papa subrayó que "la
preparación atenta de los seminaristas y la formación permanente de los
presbíteros y de los otros agentes pastorales constituyen preocupaciones
prioritarias para el obispo, al que Dios ha confiado la misión de guiar,
como sabio pastor, al Pueblo de Dios que vive en esta ciudad".
Al final de su discurso, Benedicto XVI invitó a toda la diócesis a
prepararse para el Año Paulino, que inicia el próximo 28 de junio. "Podrá
ser la ocasión para un impulso misionero generoso, para un anuncio más
profundo de la Palabra de Dios, acogida, meditada y traducida en apostolado
fecundo, como fue precisamente para el Apóstol de las Gentes", indicó.
Terminado el encuentro, el Papa se trasladó al aeropuerto de Brindisi-Casale,
donde tras una hora de vuelo aterrizó en el aeropuerto de Ciampino y de allí
se dirigió al Vaticano.