Roma, 27 de mayo de 2008 (ACI
Prensa) - En una entrevista concedida al
diario La Stampa, el Obispo de Hong Kong, Cardenal Joseph Zen Ze kiun,
advirtió que en China "el nacionalismo es un peligro real" que corre el
riesgo de caer en el fascismo o convertirse en un régimen dictatorial.
El Purpurado se refirió a "los buscadores" que "ven en los recientes
acontecimientos en China el peligro que el país emprenda la vía del
fascismo, o que tal vez apunte a un régimen dictatorial con fuertes
características nacionalistas".
"Para los próximos juegos olímpicos el gobierno ha insistido mucho en el
orgullo chino, justificando que se limita a un sentimiento nacional sano,
pero que no debe tratarse de un nacionalismo ideológica", comenta el
Cardenal.
Interrogado sobre los obstáculos que aún impiden el restablecimiento de las
relaciones diplomáticas entre Pekín y el Vaticano, el Obispo señaló que "la
principal dificultad es la ausencia de una verdadera libertad religiosa en
China".
"Para la Iglesia es esencial que el Papa pueda escoger libremente a los
obispos", recuerda el Cardenal Zen, mientras que todavía "el gobierno
(chino) aún pretende intervenir" en este terreno, advierte.
"Establecer ahora relaciones diplomáticas significaría legitimar una
política religiosa que no respeta una libertad efectiva para los creyentes",
precisa el Cardenal en la entrevista con La Stampa.
De otro lado, en declaraciones a Radio Vaticano, el Obispo de Hong Kong
destacó que el "Santo Padre, con mucha sinceridad, ha recordado a todos la
naturaleza de la Iglesia, como la hecho el Señor. La Iglesia es apostólica.
Y hoy debe ser guiada por los obispos, encabezados por el sucesor de San
Pedro. Lamentablemente en China no es todavía posible realizar este ideal de
la Iglesia, pero hay señales de cercanía con el reciente concierto musical
en el Vaticano en presencia del Santo Padre".