Vaticano, 2 de junio de 2008 (ACI
Prensa) - "Si el Señor me da vida y salud,
espero ir yo también", dijo el Papa Benedicto XVI al anunciar que ha acogido
el deseo del Arzobispo de Turín, Cardenal Severino Poletto, para que en la
primavera de 2010 haya otra "solemne Ostensión de la Sábana Santa".
"Esta será una ocasión muy propicia para contemplar aquel misterioso Rostro,
que habla silenciosamente al corazón de los seres humanos, invitándoles a
reconocer en él el rostro de Dios", indicó el Pontífice al recibir este
mediodía en el Aula Pablo VI a siete mil fieles de Turín.
En su discurso, el Santo Padre aseguró "una oración especial al Señor" por
las víctimas de las recientes inundaciones en Pinerolo y Cuneo y pidió que
"sostenga a cuantos luchan para afrontar esta grave calamidad natural".
En los diez últimos años, dijo, la comunidad diocesana ha realizado "una
extensa acción apostólica y misionera, partiendo de un intenso movimiento
espiritual centrado sobre todo en la Eucaristía dominical, la adoración
eucarística semanal y el descubrimiento de la importancia del Sacramento de
la Reconciliación".
Además, continuó el Papa refiriéndose a los fieles, "os habéis preocupado de
acercar a los más 'alejados'. Este compromiso misionero lo seguís
compartiendo en el presente año pastoral, año de la 'Redditio fidei', cuyo
momento culminante es precisamente la solemne profesión de fe que habéis
proclamado juntos esta mañana ante la tumba del Príncipe de los Apóstoles".
El Papa alentó a los peregrinos a que "ninguna dificultad, ningún obstáculo
frene el amor por el Evangelio de Cristo. Si Jesús es el centro de vuestras
familias, de vuestras parroquias y de todas las comunidades, sentiréis viva
su presencia y crecerán la unidad y la comunión entre todas las arterias de
la diócesis".
"Alimentad, por tanto, constantemente la unión con el Señor en la oración y
con la práctica frecuente de los sacramentos, especialmente de la Eucaristía
y de la Confesión", pidió el Santo Padre y llamó a preocuparse por "asegurar
una formación cristiana continua de los jóvenes y de los adultos".
Distínganse por "las obras de caridad y por un esfuerzo coral al afrontar el
gran "desafío educativo" de las nuevas generaciones", agregó.
Finalmente, pidió a la Virgen que "proteja a los sacerdotes y a los agentes
pastorales; obtenga a vuestras comunidades numerosas y santas vocaciones al
sacerdocio y a la vida consagrada; suscite en los chicos y en las chicas el
deseo de seguir el alto ideal de la santidad; sea para todos consuelo y
apoyo, especialmente para los ancianos, los enfermos, los que sufren y las
personas solas y abandonadas".