Madrid, 15 de abril de 2008 (ACI
Prensa) - El Arzobispo de Madrid, Cardenal
Antonio María Rouco Varela, destacó que "si en la Iglesia faltan los
sacerdotes, la Iglesia se muere y si al mundo le falta la Iglesia, el mundo
se muere".
Así lo expresó en una Eucaristía por la 45º Jornada Mundial de Oración por
las Vocaciones que tuvo como lema: "Te necesito. Las vocaciones al servicio
de la Iglesia-Misión". En ella, el Purpurado precisó que "la Iglesia
necesita a los sacerdotes y a los consagrados y consagradas" pues no hay
"sustitutivos para el sacerdocio ministerial ni fórmulas que puedan
considerarse como alternativas al ministerio de la consagración del obispo,
presbíteros y diáconos", aseveró.
Asimismo, exhortó a los jóvenes a que "respondan a la invitación y llamada
del Señor para seguirle por la vía del sacerdocio y la consagración" para
que "la Iglesia siga cumpliendo su misión como Sacramento de la Salvación".
Tras reconocer que "siempre ha costado a los hombres, cuando se encuentran
con el anuncio de Cristo resucitado; reconocerle a Él y reconocer lo que les
ofrece", el Cardenal destacó que es necesario hacer el esfuerzo por darse
cuenta que "no hay otro Salvador que no sea Él".
Asimismo, aseguró que muchos países europeos, entre ellos España, son "muy
influidos por buscar una alternativa a Dios para dar sentido a la vida del
hombre y comprender todo lo que la vida trae consigo", pero ésta es la
"vieja tentación del siglo XX en que en momentos de dificultad" se creyó que
algún personaje podía sustituir a Dios y "naturalmente no hay salvación ni
fuera de Dios ni de quien ha enviado".
"Ahora, que esta tentación es tan fuerte y arrastra a tantas personas y
grupos para seguir los caminos de supuestas alternativas" se necesitan de
hombres que quieran ser instrumentos de Dios "para hacer presente su acción
de pastor", afirmó el Cardenal Rouco.
El Purpurado también pidió rezar para que más jóvenes se entreguen a la
misión del Señor de ser pastores, y "la hagan suya propia y sean los
encargados de hacerle presente a Él como verdad, gracia, vida y camino que
lleva a la Salvación".