Bogota, 25 de marzo de 2008 (ACI
Prensa) - El diario colombiano El Tiempo,
reveló el Sábado Santo que la crisis que podría haber llegado a un conflicto
abierto entre Colombia, Ecuador y Venezuela, fue advertida por el Presidente
colombiano Álvaro Uribe quien encomendó la solución de esta tensa situación
a tres advocaciones marianas.
La crisis, iniciada luego del ataque de la fuerza aérea colombiano en
territorio ecuatoriano en el que murió el segundo de la guerrilla
narcoterrorista FARC, Raúl Reyes, hizo que el mandatario colombiano
convocara a un rosario el pasado 5 de marzo en la Casa de Nariño (palacio
presidencial) ofrecido a la Virgen de Chiquinquirá, Patrona de Colombia;
Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela; y la advocación
ecuatoriana de la Virgen de las Mercedes.
A esta oración, Uribe invitó a las autoridades del país, así como a los
Ministros de Defensa y del Interior. "Y para los creyentes, la oración fue
más que efectiva, pues dos días después los mandatarios de los tres países
estrecharon sus manos en la Cumbre del Grupo de Río, en República
Dominicana, y para muchos se acabó la crisis", escribe El Tiempo.
En efecto el 7 de marzo, en el país centroamericano, los tres presidentes
ventilaron sus diferencias y acordaron poner punto final al conflicto luego
de las disculpas de Uribe.
"El Presidente es un hombre creyente, que siempre lleva consigo una cruz de
madera y metal, carga un rosario que usa en algunos de sus recorridos en
carro. También lo han escuchado orar en el avión presidencial", indicó al
diario el P. Julio Solórzano, Capellán de la Casa de Nariño.
Uribe "es un hombre de fe y lucha por ser coherente a esa fe en el sentido
laborioso, agradando a Dios con su trabajo", dijo también el sacerdote a la
publicación.